Cuando salió del wc ,Peter apenas podía levantar su copa,lo único que hacía era abrir su enorme boca y lanzar un suspiro orgásmico.
Emma se quedaba absorta observándolo,podía estar así toda la noche,sin que hicieran falta palabras...¡dios mío que pene más enorme el de Peter!(pensaba).Tenía unas ganas de cojerle del cuello y aplastarlo contra la pared del wc y empezar a lamerle el cuello,torso,.. y así hasta llegar al sitio deseado y verle gemir de placer y soltar suspiros por aquella enorme boca y una vez preparado meterse aquel miembro en su vagina y comenzar así una batalla que duraría hasta que ambos movidos por el placer se dejaran fluir el uno dentro del otro y caer rendidos al suelo y allí comerse a besos.
Uffffffffff!no podía más la pobre muchacha.Sabía que si se lanzaba en picado sobre él,éste podía salir corriendo o bien quedarse impasible ante el acoso de ella.
Lo que Peter quería de ella era amistad,pero en los tiempos que corren ¿porqué no tener un amigo con derecho a pernada?.Peter la observaba como si de un animalillo salvaje se tratara,sentía curiosidad,le encantaba rozar su pecho con sus manos de vez en cuando y notar que ésta comenzaba a respirar con dificultad,cojerle las manos como si de un juego se tratara y mirarla a los ojos para ver como las pupilas de ella se dilataban.¿qué pretendía con aquel juego?
John ,cansado de ver a ambos con el coqueteo se lanzó a preguntarle si quería estar con Emma aquella noche a lo que Peter algo airado respondió:" tengo muchas chicas con las que poder follar,no tengo la necesidad de tener que buscarlas"y si lo que deseas es saber si me interesa tu amiga:No,no estoy interesado en ella.Bueno,como amiga me interesa,es muy simpática y me lo paso genial con ella".John muy malhumorado se acercó a Emma y le comentó lo sucedido,pero a ella le dió igual,pues ya habló con Peter semanas antes y sabía la repsuesta.
Pero lo que nadie sabía eraque Peter siempre la buscaba,necesitaba saber de su vida,sus planes,se sentía agusto con ella y cuando estaban a solas solo sabían estar callados mirándose el uno al otro y cojerse de la cintura y así podían pasar horas sin necesidad de nada.
Emma sabía que todo puede cambiar y no son las palabras ,sino los echos los que nos delatan y por eso prefería estar ahí para el día menos pensado en ese juego de miradas lanzarse ,pero ¿se daría de bruces contra el suelo?
Aveces es en la caída donde nos damos cuenta de la importancia de las cosas.